El año pasado, una gata llamada Koko salvó la vida de un anciano que cayó a un canal de riego en Japón y ahora ha sido recompensada siendo nombrada por un día jefa honorífica de la Policía local. El “ascenso” de la felina tuvo lugar en la comisaría de la ciudad de Toyama y coincidió con la campaña de seguridad vial de primavera que se lleva a cabo en el país.

Como muestra de reconocimiento a sus méritos, Koko fue vestida con un traje a medida y una gorra policial. Como “jefa de Policía”, la gata participó en una clase de seguridad de tránsito en una escuela primaria de la ciudad. También firmó con su propia patita mojada en tinta roja un certificado oficial para formalizar su compromiso de velar por la seguridad de su comunidad.