Lo que anteriormente solo se veía en zonas apartadas y pocas urbanizadas, hoy gana cada vez más presencia en los barrios populares del gran Santo Domingo, y especialmente los fines de semana.

El horario del toque de queda, las tres horas de libre tránsito posterior, el desempleo y la oportunidad de tener un ingreso extra, ha motivado a muchos dedicarse a la venta detallada de combustible que van desde botellas plásticas de 16 y 20 onzas de a aproximadamente RD$80, galones a RD$350 y botellones (5 galones) por RD$2,000.