Pese a los riesgos por el COVID-19, centenares de bañistas abarrotaron las playas de Boca Chica, Andrés y Juan Dolio, en vísperas de Semana Santa, en su mayoría sin respetar las medidas de distanciamiento físico y el uso correcto de la mascarilla.

Ayer se dieron cita en la playa de Boca Chica familias completas, muchas de ellas de comunidades cercanas y otras de la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional. La mayoría empezó a llegar desde tempranas horas de la mañana.

Miembros de la Defensa Civil reforzaron la vigilancia para evitar accidentes, mientras que agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), se esforzaban en viabilizar el tránsito de las concurridas calles de Boca Chica.