Bonnie trabajaba para un restaurante en Nueva York en medio de la pandemia del Covid-19 cuando sus jefes le preguntaron si se aplicaría la vacuna. Ella les dijo que no lo haría sin saber que su respuesta la terminaría condenando.

La mujer asegura que la empresa a un inicio dijo que la dosis no era obligatoria, pero de la noche a la mañana cambió sus políticas. Ella ahora quedó desempleada y el motivo por el cual se negó a hacerlo ha abierto un polémico debate.