Por años las habichuelas con dulce han sido un símbolo en las mesas dominicanas durante la semana santa, sin embargo mantener esas tradiciones está siendo costoso, los precios para la realización del postre por excelencia lo convierte en un gusto casi inalcanzable para quienes tienen menos recursos.

A pesar de los altos costos algunas prefieren sacrificarse y brindar a su familia el tan esperado plato de la temporada.