Figgers fue abandonado cuando era un bebé al lado de unos botes de basura en la Florida rural de Estados Unidos. “Los niños solían burlarse de mí”; me llamaban “bebé basura” y me decían “nadie te quiere”.

“Recuerdo ocasiones en las que me bajaba del bus escolar y niños me agarraban y me tiraban en botes de basura y se reían de mí”, contó en una entrevista de Jo Fidgen para el programa de la BBC “Outlook”.

“Llegó al punto que mi padre me tenía que esperar en la parada del bus y me acompañaba a casa. Y los niños me acosaban aún más, burlándose de él”.