Japón administró el miércoles las primeras dosis de la vacuna contra el nuevo coronavirus a los trabajadores de salud, arrancando así una campaña de vacunación que es considerada fundamental para celebrar los postergados Juegos Olímpicos.

El gobierno otorgó su demorada primera aprobación a la vacuna desarrollada y distribuida por Pfizer, que ya se ha utilizado en muchos otros países desde diciembre.

El abastecimiento de las vacunas importadas es una de las principales preocupaciones debido a la escasez y a las restricciones de suministro en Europa, donde se producen muchas de ellas. El suministro de vacunas importadas determinará el progreso de la campaña de vacunación en Japón, señaló el martes Taro Kono, ministro a cargo de la campaña de vacunación del país.