Actualmente “todo” está en Internet, nuestra información personal, fotos, datos bancarios… así como la información del gobierno, los hospitales y las empresas; teniendo esto en cuenta es fácil pensar que a día de hoy una guerra cibernética sea más sencilla de realizar que una guerra tradicional. Gran parte de las mafias han volcado sus negocios hacia los ataques digitales, ya que son más rentables y requieren menos infraestructura, a la vez que dificultan ser descubiertos.