El juez coordinador de los Juzgados de Atención Permanente del Distrito Nacional, José Alejandro Vargas, quien aspiró a ser miembro de la Suprema Corte de Justicia, es ahora a quien le toca decidir la suerte de 10 exfuncionarios y testaferros del pasado gobierno, quienes están detenidos por alegada corrupción y malversación de fondos.

En ese entonces, julio del 2017, el magistrado Vargas, luego de exponer sus argumentos y resaltar sus humildes orígenes, dijo en tono firme, pero calmado a los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura y al entonces presidente Danilo Medina, “prefiero seguir codeándome con la gente maloliente en el Palacio de Justicia”.