La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y miembros del Ministerio Público, ocuparon dos calderos con doble fondo rellenos de cocaína que serían enviados a España.

En una nota del organismo antinarcóticos se explica que los calderos iban en una caja de cartón y trataron de llevarlos a ese país a través de una compañía internacional de envíos, ubicada en el Distrito Nacional.