El Juez José Alejandro Vargas espero varios años, pero su tiempo llegó y le hizo saber y sentir al Expresidente Danilo Medina que el poder no es un fenómeno sempiterno, tiene punto de inicio y un punto final y solo aquellos que pretenden retenerlo son los que caen víctimas de las vueltas que da la vida.

El Caso de Danilo Medina podría dar hasta vergüenza ajena, pero ni siquiera eso merece pues simplemente está cosechando lo que sembró unos cuantos años atrás, cuando él mismo comenzó su calvario.