Las autoridades de China reubicaron una escuela primaria de Shanghái con la ayuda de 198 patas robóticas construidas para realizar esa tarea, que llevó 18 días de trabajo.

Esta tecnología permitió trasladar ese edificio de hormigón de 7.600 toneladas y cinco plantas a 61,7 metros del lugar donde fue construido en 1935.

La razón para realizar este movimiento fue liberar un espacio necesario para erigir un complejo comercial y de oficinas.