El presidente interino Manuel Merino renunció el domingo tras una semana de protestas que dejaron la víspera dos muertos y más de 100 heridos, en una decisión que aplaudieron los peruanos, pero sin tener un panorama claro de lo que sigue en el país sudamericano.

Merino, tercer mandatario desde 2016, orquestó desde el Congreso la destitución de su antecesor Martín Vizcarra, un líder popular que inició una cruzada anticorrupción, hundiendo al país en su peor crisis política en décadas.