Esto es lo que pasó en una carretera de Canadá la pasada semana. Un conductor se dio cuenta de que dos lobos estaban corriendo por la autopista a toda velocidad. Cuando el coche se pone a la altura del primero, el lobo le mira, como diciendo, “Te echo una carrera”. No se sabe exactamente a la velocidad que iban, pero son animales bastante rápidos y pueden alcanzar los 60 kilómetros por hora.