Varias comunidades han batido récords de contagios por Covid-19 en el inicio del puente de Todos los Santos, en el que casi el 87 % de los españoles no puede salir de sus regiones por los confinamientos perimetrales, una medida que ha provocado por segunda noche consecutiva violentos disturbios en algunas ciudades.

En Madrid, las calles del centro se convirtieron la pasada madrugada en escenario de graves disturbios por los que 33 personas fueron detenidas y tres agentes resultaron heridos por los manifestantes. La Policía Nacional localizó productos químicos y dispositivos para ser lanzados en forma de cóctel molotov en el escenario de los principales disturbios, la Gran Vía madrileña.

Un grupo formado por decenas de personas intentó cortar a última hora de la noche la Gran Vía de Madrid quemando contenedores y formando barricadas. Pasadas las 22.00 horas, los agentes de seguridad desalojaron la Puerta del Sol donde estaba convocada una manifestación bajo el lema ‘Salimos a la calle, el pueblo está cansado’.

Los asistentes trasladaron su protesta a la Plaza de Ópera donde se concentraron más de un centenar de personas con lemas contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Al término de esta manifestación varias decenas de personas fueron a Plaza España donde instalaron barricadas y quemaron contenedores con el objetivo de cortar la Gran Vía. En su marcha también destruyeron mobiliario de la principal arteria madrileña y lanzaron piedras contra los escaparates de algunos comercios. La Policía Nacional disolvió a estos individuos que lanzaron también objetos a los agentes y se dispersaron por la calle Princesa y la zona aledaña.

El viernes, la primera noche con las restricciones en vigor en Madrid se saldó con el desalojo de 105 fiestas privadas en domicilios por parte de la Policía Municipal, que intervino, además, en 22 botellones y en 16 locales de ocio abiertos pasada la hora del cierre.

Málaga también fue la pasada noche una de las ciudades que registraron graves protestas contra las restricciones para frenar el avance de la segunda ola de coronavirus. Los altercados motivaron el despliegue de la Policía, después de que se volcaran contenedores de residuos, se prendieran fuegos y se produjeran carreras.

Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía y de la Policía Local se desplazaron a la barriada de Huelin, donde tuvieron lugar los incidentes e hicieron uso del helicóptero policial según presenció Efe. Podría haberse practicado alguna detención, aunque esto no ha sido confirmado oficialmente.

Unos 150 radicales, muchos de ellos jóvenes, protagonizaron la tarde-noche de este sábado disturbios en el centro de Logroño, donde cruzaron y quemaron contenedores, tiraron piedras a la Policía y cortaron el tráfico en las cercanías de las sedes del Ejecutivo riojano y de la Delegación del Gobierno en La Rioja. Algunos de ellos mostraron carteles con lemas como “más expertos y menos políticos”; gritaron consignas contra las medidas de restricción impuestas para tratar de frenar la expansión del coronavirus y pidieron “libertad”. Siete policías resultaron heridos y otras siete personas con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años fueron detenidas tras los disturbios.

La Ertzaintza también disolvió este sábado por la tarde en Vitoria una protesta contra las medidas restrictivas decretadas para evitar la propagación de la pandemia del coronavirus y, posteriormente, se registraron algunos incidentes. Los agentes identificaron a varios jóvenes y acordonaron la zona para evitar que volvieran a acceder a ella. Posteriormente, se produjeron desórdenes públicos en las inmediaciones del Parlamento Vasco y de la Delegación de Hacienda, con enfrentamientos entre los negacionistas y la Ertzaintza. Durante los incidentes, se arrojó pintura contra la fachada de la Delegación de Educación.

En Barcelona, las protestas que tuvieron lugar este sábado en diferentes puntos de la ciudad se saldaron con un detenido, 60 personas identificadas y un agente herido. Los principales incidentes tuvieron lugar en la Plaza Sant Jaume. La noche del viernes hubo catorce detenidos, dos de ellos menores de edad, y treinta personas heridas: 20 agentes de los Mossos d’Esquadra, tres guardias urbanos y siete ciudadanos.

Unos disturbios que el líder de Vox, Santiago Abascal, achacó do a la “extrema izquierda”, a menores extranjeros no acompañados y a “infiltrados” para provocar “disturbios y saqueos”.

En Catalunya, Ciudadanos ha protagonizado un rifirrafe con el líder de Vox en esa región, Ignacio Garriga, por unos mensajes en Twitter en los que atribuía los altercados en Barcelona al hartazgo de la ciudadanía ante las restricciones y señalaba que tras los saqueos había inmigrantes ilegales.