Estados Unidos vive la crisis de salud pública más peligrosa desde la pandemia de influenza de 1918 y los expertos en salud dicen que no parece que el coronavirus se desacelere pronto con la llegada de la temporada navideña.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades alertan por un posible repunte de casos para la tercera semana de diciembre, como consecuencia de las festividades de Thanksgiving, y advierten que el número de contagios podría ser ocho veces mayor al registrado.