La joven, estudiante en Narbona, había anunciado a su entorno cercano que tenía pareja.

Tras enterarse, el padre se enojó y recorrió 800 km en coche tras amenazar a su hija de muerte por teléfono. Una vez en la universidad, repitió sus amenazas, esta vez en directo.

La joven se refugió en el interior de su facultad y avisó a la Policía, mientras desde la Universidad impedían la entrada a su padre.

La Fiscalía considera el comportamiento del hombre “completamente desproporcionado” y decidió mantenerlo en prisión, habida cuenta del riesgo que corre su hija.