El Ministerio de Interior y Policía (MIP), a través de la dirección de Control de Bebidas Alcohólicas (COBA), frustró varias fiestas clandestinas que estaban previstas a realizarse en el Distrito Nacional, los municipios de Guerra y Pedro Brand, de la provincia Santo Domingo, y en San Cristóbal, violentando de esa manera el toque de queda y el distanciamiento físico dispuestos por las autoridades.

En los operativos, en la que también participaron agentes policiales y soldados de la Armada Dominicana, fueron apresadas nueve personas por ser los organizadores de dichas fiestas, los cuales son investigados por las autoridades para ser sometidos a la acción de la justicia.