La llegada de Reinaldo Pared Pérez a la presidencia del Senado de la República en el año 2006 trajo consigo el establecimiento de una medida que sigue dando de qué hablar hasta la fecha: la creación del fondo de gestión provincial senatorial, conocido popularmente como “el barrillito”.

El nacimiento del “fondo de gestión provincial senatorial” buscaba resolver otro dolor de cabeza: la asignación de dinero a las fundaciones de los legisladores, incluidas en el presupuesto nacional para sus planes de asistencia social y con poca regulación y fiscalización.