Una clase virtual en la ciudad de Ambato, Ecuador, terminó por convertirse en una alarmante situación para los compañeros de estudio de la joven llamada Majo. Mientras el curso prestaba atención a la cátedra del profesor de anatomía, la imagen de video que proyectaba la estudiante distrajo a sus amigos al punto de detener la sesión.

Los ladrones no se percatan que el computador de la estudiante tiene la cámara encendida y siguen intimidando a la familia. Por las señas que hacen piden que las víctimas del robo hagan silencio. Al instante, un compañero interrumpe la lección y dice: “Profe, están robando en la casa de Majo”. El docente no comprende en primera medida lo que escucha y pide que le repitan lo ocurrido.