Haití ha registrado un incremento de la violencia en los últimos meses, con bandas que desafía la autoridad del Estado y divisiones políticas que impiden avanzar hacia elecciones legislativas, advirtió la enviada de Naciones Unidas al país.

El país haitiano se ha visto afectado por protestas callejeras y por el estancamiento económico durante gran parte de la presidencia de Jovenal Moise, que comenzó en febrero de 2017, mientras los líderes opositores exigen su salida. Dicen que no ha sabido gestionar la economía y que no procesó años de corrupción desatada que desviaron miles de millones en ayudas internacionales a cuentas bancarias en el extranjero.