“¡Construye el muro! ¡Construye el muro! ¡Construye el muro!”.

Este fue uno de los cánticos más repetidos por los fervientes seguidores de Donald Trump en sus mítines de campaña por la presidencia en 2016.

Rápidamente, el “infranqueable, grande y hermoso muro” que iba a construir Trump en la frontera entre Estados Unidos y México se convirtió en una de las promesas bandera de su candidatura.

La propuesta venía acompañada, además, de otro compromiso: México iba a pagar los costos de la ambiciosa obra.