Uno de los sueños más anhelados de cualquier persona que se encuentra privada de su libertad es encontrar la forma más fácil y apropiada para recuperarla.

Pero eso no ocurre con la mayoría de los reclusos de la cárcel Juana Núñez, de Salcedo, de la provincia Hermanas Mirabal, que no pertenece al nuevo modelo penitenciario, pero salen a las calles en horas de la mañana a trabajar y a vender diversas mercancías y luego retornan a sus celdas entre 5:00 a 6.00 de la tarde.