La llegada de Reinaldo Pared Pérez a la presidencia del Senado de la República en el año 2006 trajo consigo el establecimiento de una medida que sigue dando de qué hablar hasta la fecha: la creación del fondo de gestión provincial senatorial, conocido popularmente como “el barrillito”.

El nacimiento del “fondo de gestión provincial senatorial” buscaba resolver otro dolor de cabeza: la asignación de dinero a las fundaciones de los legisladores, incluidas en el presupuesto nacional para sus planes de asistencia social y con poca regulación y fiscalización.

Tras 14 años de creado el llamado barrilito, o cofrecito, la decisión de asignar a cada legislador una partida para “asistencia social” sigue provocando discusiones sobre si se justifica mantener la entrega de esos fondos, debate en el cual han participado legisladores de ambas cámaras, pero también figuras de otros ámbitos.