A los pocos meses de iniciar el toque de queda y las medidas de restricciones para evitar el contagio del COVID-19, la población comenzó a burlar las medidas, pero a medida que pasa el tiempo es más temeraria y ocupa los lugares de esparcimiento en franco desafío a las autoridades.

La Policía Nacional se quejó de las violaciones al toque de queda de parte de la ciudadanía. En una nota de prensa, señaló que los fines de semana aumenta la cantidad de apresados, a los cuales los encuentra en las calles y avenidas “sin justificación y sin mascarillas”