Algunas personas siempre están en busca de la adrenalina que sólo se produce cuando empujan los límites. Por desgracia, el riesgo es a veces mayor que la recompensa. Estas personas trágicamente perdieron sus vidas haciendo acrobacias.

La combinación de acrobacias extremas y el deseo del público de verlas ha terminado siendo letal en más de una ocasión. Por ejemplo, en octubre del 2017, el mago malasio Lim Ba intentó hacer una acrobacia en la que se sentó dentro de un wok gigante con arroz y maíz dulce.