En la mañana del 11 de septiembre de 2001, el mundo se detuvo y con horror presenciaba uno de los más viles ataques a la humanidad. Impulsados por el odio y el fanatismo, un día como hoy hace 19 años, un grupo de terroristas del medio oriente, nos dejaría marcados por siempre. 

 

Al estrellarse el primer avión en la Torre Sur, todos pensaron que se trataba de un accidente, pero con los consecutivos ataques a la siguiente Torre, al Pentágono en Washington D.C, y el de Shanskville, quedó claro que se trataba de un ataque terrorista, llevados a cabo por extremistas islámicos, financiados por Al Qaeda, como represalia contra los Estados Unidos por su apoyo a Israel, tras la participación en la Guerra del Golfo Pérsico y su presencia militar en el medio oriente.

 

Casi 3 mil personas fallecidas y más de seis mil heridos, en lo que se ha considerado por Estados Unidos y el mundo, como “el mayor ataque terrorista” de la historia, crea un antes y después en la sociedad a nivel mundial, dejando un gran dolor que trasciende de generación en generación. 

 

¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar por odio?