De apenas seis fiscales responsables de encami­nar las complejidades que encierra su enorme compromiso como Pro­curaduría Especializa­da de Persecución de la Corrupción Administra­tiva (Pepca), un órgano complementario de la Di­rección General de Per­secución del Ministerio Público, ese ente acaba de robustecerse ayer con un equipo de 25 oficiales que conducirán la investi­gación criminal y el ejer­cicio de acción penal pú­blica.

Además de esta medi­da, en un nuevo giro ante las expectativas de cam­bio de los entes de justicia del país, la procuradora general de la República, Miriam Germán Brito, ha designado a Yeni Bereni­ce Reynoso Gómez como directora general de Per­secución.