Pequeños colegios del Gran Santo Domingo que realizan una labor social de primer orden a favor de familias de bajo recursos, se encuentran en un dilema ante la modalidad de las clases virtuales que buscan evitar la propagación del COVID-19, ante la falta de equipos conectividad y otras facilidades para el inicio del año escolar 2020-2021.

Muchos de estos no descartan incluso la posibilidad de cerrar sus puertas, ante las exigencias de la docencia a distancia, y la crisis económica que acarrean por la pandemia, que les impide el pago regular de los docentes y sus respectivos seguros médicos a la Tesorería de la Seguridad Social (TSS).