El Gobierno de República Dominicana sigue dando señales, pero señales muy claras, de que fortalecerá las relaciones con Estados Unidos, más allá que con cualquier otro país del mundo.

Este martes volvió a acentuarlo el ministro de Relaciones Exteriores (canciller), que equivale a decir el jefe de la diplomacia, en quien el Gobierno de Luis Abinader ha delegado la ejecución de la política exterior.

Roberto Álvarez planteó que el país se empeñará en proteger la alianza estratégica con la nación norteamericana y –de paso- sacó a relucir la lucha que lleva ésta con China. “No podemos predecir cómo y cuándo terminará el conflicto entre Estados Unidos y China. Este conflicto va más allá del tema comercial. Se trata de una lucha por la supremacía económica, tecnológica y geopolítica que definirá este siglo”, sostuvo.

Desde su óptica, las relaciones con la Unión Europea y sus miembros también revisten una importancia estratégica para República Dominicana, por el tamaño de su mercado, por el acuerdo de libre comercio, que aún no es aprovechado debidamente, y por los profundos lazos culturales.

El primero en resaltar que priorizará el vínculo con Estados Unidos fue el Presidente, cuando el 16 de agosto –el día que tomó posesión delineó la política exterior dominicana. Ese día ni siquiera se refirió a las relaciones que desde 2018 estableció República Dominicana con China.

“Fortaleceremos las relaciones estratégicas con Estados Unidos como nuestro principal socio comercial y el lugar donde residen dos millones de compatriotas”, dijo en la ocasión.

Para entonces también proclamó que la relación bilateral con Haití es muy importante para la República Dominicana, al señalar que es consciente de que el éxito en esta relación depende de la presencia activa, consistente y perseverante de ambos estados. Este martes lo de Haití también lo resaltó el canciller Roberto Álvarez.

El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, dijo que este país debe además rescatar los lazos con los países del Caribe.

El canciller fue el invitado de una actividad organizada por la Cámara de Comercio Dominico-Italiana (de manera virtual). Su exposición de intituló “Política exterior y comercial de la República Dominicana en el contexto económico actual condicionado por el COVID-19”.

Calculó que de los primeros diez países con los cuales esta nación tiene intercambio comercial favorable, cinco son caribeños. Calculó que en 2018 República Dominicana exportó al Caribe 65% más (exceptuando a Haití, como país de Caricom) que a los 45 millones de habitantes de Centroamérica.

“Para República Dominicana y para los países del Caribe, el comercio, la inversión directa y la cooperación con la Unión Europea son esenciales en el marco tanto del conflicto geopolítico, como por las amenazas de nuestra, con COVID y probables futuras pandemias, el cambio climático, el terrorismo y el crimen transnacional”, dijo.

Explicó que las relaciones comerciales y de cooperación entre ambas regiones se ven ampliamente favorecidas por el Acuerdo de Asociación Económica (EPA)  con la UE y el acuerdo de Cotonú. Este último es un tratado de intercambio comercial y de asistencia firmado en el 2000 entre la Unión Europea y los 78 miembros de la asociación Estados de África, del Caribe y del Pacífico (ACP) en Cotonú, Benín.

El EPA le brinda a República Dominicana acceso preferencial al mercado italiano, así como al resto de los 26 países que componen la Unión Europea. Este país se ve beneficiado, además, por el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (conocido como DR-Cafta, por sus siglas en inglés), RD-Centroamérica, RD-Caricom y el Acuerdo de Alcance parcial con Panamá. El país tiene acceso preferencial a los mercados de casi 50 países, con una población de aproximadamente 900 millones de habitantes de altísimo poder adquisitivo, según calcula el ministro de Relaciones Exteriores.

En materia de cooperación, República Dominicana se ha beneficiado principalmente de la alta tecnología italiana, aplicada a la industria agropecuaria y artesanal. Las becas, la formación profesional y académica de nuestros jóvenes han sido sumamente valiosas”, indicó.

Desde su punto de vista, la crisis sanitaria y económica que vive el mundo implica una mayor importancia estratégica para la política exterior y comercial de República Dominicana.