El padre de Liz María Sánchez, la niña de ocho años que fue asesinada y lanzado su cuerpo al mar por su verdugo, negó este miércoles que tuviera conocimiento de que su hija era abusada sexualmente por el imputado, tal como han dicho comunitarios de donde vive la familia de la víctima y el presunto victimario.

Afirmó también que no notó ningún comportamiento extraño de parte del imputado. “No, no, eso es mentira. Usted cree que, si la niña hubiera hablado y yo me hubiera enterado de algo, él estuviera vivo o suelto por ahí. Tú crees eso, hace rato que yo lo hubiera matado y tuviera en La Victoria (cárcel). Él vendía supuestamente pan”, subrayó.