El primer ministro libanés, Hasan Diab, reveló en una reunión con el presidente de la República, Michel Aoun, que un cargamento de nitrato de amonio de 2,750 toneladas sin custodiar fue la causa de la explosión que sacudió a la ciudad el martes, aunque se desconoce el origen.

El estallido dejó más de un centenar de muertos y miles de heridos, en un estallido que fue calificado como colosal. Diab dijo que no descansará hasta que el responsable de lo sucedido enfrente a la ley.

Diab además añadió que es inaceptable que el cargamento estuviese almacenado por más de seis años sin las medidas de seguridad apropiadas. El componente, que se comercializa de forma abierta, es conocido por ser ampliamente usado para fertilizantes y explosivos.