Han pasado 17 días de las elecciones presidenciales en las que Luis Abinader y su Partido Revolucionario Moderno lograron el poder.

Con esos días transcurridos y las emociones un poco más calmadas, parte importante de su equipo de estrategia y montaje de campaña electoral se sentó a reflexionar sobre el contexto en que se produjo la votación, los momentos más difíciles que vivieron en los últimos años y el punto específico en el que fueron conscientes de que tenían en manos la victoria.

La idea era posicionar a Luis Abinader sobre el concepto de “cambio” y convertirlo en el candidato nacional, no en la figura del Partido Revolucionario Moderno.