Joe Biden fue nominado oficialmente este martes como candidato del partido demócrata para las elecciones de noviembre en Estados Unidos, en el marco de la la segunda jornada de la Convención Nacional del partido.

La convención, que concluirá el jueves por la noche con el discurso de aceptación de Biden, se lleva a cabo de manera virtual por la pandemia del coronavirus y contó los discursos de su esposa de Joe Biden, Jill, el expresidente Bill Clinton (1993-2001) y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez.

De manera remota, los delegados de los distintos estados dieron breves discursos antes de anunciar que respaldarían al ex vicepresidente de Barack Obama. Pese a que la nominación no era más que una formalidad, solo se volvió oficial luego de que más de 1.991 de los 3.979 representantes -obtenidos a lo largo de las primarias estatales- manifestaran su apoyo a Biden.

Una vez terminado el conteo de los estados, la cámara pasó a enfocar al candidato. Rodeado por su familia y globos color azul, blanco y rojo, Biden aceptó la candidatura con un breve mensaje.

Muchas gracias, desde el fondo de mi corazón. Lo significa todo para mí y mi familia y yo los veremos el jueves”, expresó, en referencia al discurso con el que culminará la convención ese día.

También lo hizo en su cuenta de Twitter: “Es el honor de mi vida aceptar la nominación del Partido Demócrata para presidente de los Estados Unidos de América”, escribió.

No obstante, Biden continuó su participación en la jornada con un segmento dedicado a promover la expansión de la seguridad social en el país. Para ello Biden, cuyo hijo Beau murió de cáncer en 2015, habló con cinco personas que atravesaron distintos problemas de salud que pudieron recibir tratamiento gracias a la aprobación de la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud -también conocida como Obamacare- durante su tiempo en la Casa Blanca. “Los voy a proteger como he tratado de proteger a mi propia familia. Se los prometo”, expresó el candidato.

La jornada del martes se centró en la necesidad de un presidente “honesto” y “con capacidad de liderazgo”. Además de Clinton habló otro expresidente, Jimmy Carter (1977-1981), así como el ex secretario de Estado John Kerry. También hablará el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

Una de las sorpresas ya desveladas fue la participación del general retirado Colin Powell, exsecretario de Estado y militante del Partido Republicano, quien pidió el voto para Biden el próximo 3 de noviembre.

“Lo apoyo porque será un presidente que todos estaremos orgullosos de saludar. Nunca dudaremos que estará al lado de nuestros aliados y en contra de nuestros adversarios. A estos enfrentará con fuerza y experiencia. Desde el primer día va a recuperar el liderazgo y la autoridad moral de los Estados Unidos”, expresó Powell.

El cónclave demócrata, que antes del coronavirus iba a desplazar a miles de personas a la ciudad de Milwaukee (Wisconsin), se celebra en modo remoto desde distintos lugares del país y salones privados.