Los congresistas filipinos rechazaron la extensión de la licencia de transmisión para el canal de televisión más grande del país. La decisión silenciará definitivamente a la cadena ABS-CBN. La televisora había tenido varios encontronazos con el presidente Rodrigo Duterte por ofrecer una voz crítica en la cobertura de su Gobierno.

Entre llantos y quejas, los empleados pelean por sus derechos en las calles, dejando de transmitir en ABS, desde el 5 de Mayo.