Para realizar el test, el paciente debe soplar entre dos y cuatro veces durante 30 segundos en el dispositivo, cuyos nanosensores detectan y miden los compuestos orgánicos volátiles (COV) del aire exhalado, unos biomarcadores generados por el metabolismo humano.

Una vez recibida la muestra de aire, el dispositivo envía los datos a un servidor en la nube, donde un algoritmo basado en inteligencia artificial los analiza y devuelve información sobre el diagnóstico en unos dos minutos.