La Junta Central Electoral (JCE) inició un proceso de reestructuración en procura de recuperar su imagen y credibilidad, afectada con el fracaso de las elecciones municipales del 16 de febrero y sacudida por auditorías de organismos internacionales que pusieron al desnudo su mala gestión informática.

Como parte de esa labor, los miembros del pleno se mantienen en sesión permanente atendiendo las recomendaciones realizadas por la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE) para mejorar su gestión.

Los organismos internacionales determinaron en auditorías que los comicios de febrero fracasaron debido al mal del diseño del software del voto automatizado utilizado por la JCE. Argumentaron que no contaba con herramientas para detectar o prevenir fallas.

En consecuencia, la JCE acogió los mecanismos técnicos sugeridos por OEA y por Uniore para la transmisión de las relaciones de votación desde los colegios electorales, el cómputo electoral y la divulgación de resultados.

Como parte de ellos, estableció que las innovaciones tecnológicas se implementarían de manera paulatina, a fin de dar tiempo a que las autoridades electorales como los partidos y la sociedad se preparen para cambios de tal envergadura.

Además abrió paso a la capacitación del personal de Informática y la dotación de las diferentes áreas de los recursos necesarios para desarrollar su trabajo.

También decidió desarrollar auditorías y evaluaciones independientes de manera regular, y no como un recurso al que se apela solo cuando se cuestione la transparencia o efectividad del sistema informático.

El presidente de la JCE, Julio César Castaños, informó recientemente que se abocarían a reestructurar el departamento de informática y como parte de ello dispuso la separación del cargo del director del departamento Miguel Ángel García.

Para esta semana se espera que la JCE anuncie nuevas disposiciones respecto al área de Informática que actualmente está a cargo de los cuatro subdirectores, quienes desde el 21 de febrero actúan de manera colegiada. La pasada semana los miembros del pleno se reunieron con los funcionarios de Informática.

Desde la celebración el pasado 6 de octubre, de las elecciones primarias de los partidos de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Moderno (PRM), la JCE ha sido sacudida por denuncias de irregularidades y de mal manejo. El accionar del organismo llevó a grupos de la sociedad civil e independientes a montar vigilias y manifestaciones pacíficas frente a la sede en reclamo de la renuncia de los miembros del pleno.

Fuente: Diario Libre