Esta isla en la parte más oriental del Bronx está recibiendo unos 25 cadáveres diarios que son enterrados en fosas comunes

Con poco más de 1,6 kilómetros de largo y menos de medio kilómetro de ancho, Hart Island está unida indefectiblemente a la historia más negra de Estados Unidos. Situada en la ciudad de Nueva York ha servido durante años como hospital psiquiátrico, sanatorio, reformatorio penal y, ahora, y por culpa del coronavirus, volverá a servir como fosa común de aquellos fallecidos por el Covid-19 sin familiares o con placas sin nombre.

Las autoridades de la Gran Manzana ya han confirmado que su uso mientras dure la pandemia será la de una gran fosa común en la que antes se enterraban unos 25 cuerpos al mes y que ahora ha aumentado su ritmo de trabajo y entierran más de 20 cuerpos al día. Originariamente eran los presos de Riker’s Island los que hacían este desagradable trabajo, pero debido al aumento desmedido de muertos en Nueva York, ahora son personal especializado y subcontratado el que se dedica a esta labor del que existen imágenes hechas por drones.

“Es probable que haya muertos (de coronavirus) que sean enterrados en la isla en los próximos días”, dijo a los medios la secretaria de prensa de la Alcaldía de Nueva York, Freddi Goldstein, la semana pasada. Las declaraciones se producen en un momento en el que han surgido imágenes del entierro de varios ataúdes, colocados unos encima de otros, en la isla de Hart, y después de que este jueves Nueva York registrara 799 fallecimientos por coronavirus en 24 horas, un nuevo máximo diario.

La isla de Hart se ha usado como cementerio público de la ciudad durante más de 150 años y está gestionado por el Departamento Correccional neoyorquino. Ahí han ido a parar los cuerpos de las personas que han permanecido en una morgue sin reclamar entre 30 y 60 días, explicó Goldstein. La portavoz añadió que las autoridades están trasladando a este lugar los cadáveres para tener más espacio para el resto de fallecidos por coronavirus. Con el aumento de muertes, explicó, el número de días que un cuerpo sin identificar o sin reclamar podrá permanecer en una morgue antes de ser enterrado en la isla de Hart será de 14 días en lugar de uno o dos meses. “Son gente que, durante dos semanas, no ha podido encontrar nadie que diga ‘conozco a esta persona, quiero a esta persona y yo me quiero encargar de su entierro’”, agregó la representante de la Alcaldía.

El estado de Nueva York registra ya 160.000 infectados por coronavirus, una cifra que supera la de cualquier otro país fuera de EE.UU., mientras que el número de fallecidos aumenta a más de 7.000, de los que más de 5.150 perdieron la vida en la Gran Mazana