Para hacer frente a la ola de muertes que atraviesa el estado más populoso y rico de Brasil -188 víctimas fatales y 3.506 casos confirmados-, su gobernador Joao Doria -enfrentado a Jair Bolsonaro por el manejo de la crisis- dispuso la contratación urgente de personal para realizar las excavaciones en aquel cementerio y dispuso la ampliación de las tumbas donde ya hay más entierros. Las excavaciones tuvieron un aumento del 45%, de acuerdo al diario Estado de San Pablo. Misma situación ocurre en los privados donde se reforzó además la protección de sus empleados y los servicios. Fuente: Infobae