¡Buenas noticias! El sacerdote considerado el primer paciente de COVID-19 grave en el Perú, quien ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos el 11 de marzo, presentó recuperación y actualmente respira por sí solo. El sacerdote finalmente fue trasladado al área de cuidados básicos luego de dar dos veces negativo a los exámenes moleculares.