Parecía que la reina Isabel II iba a ser condescendiente y hasta muy comprensiva con el sorprendente movimiento de su nieto, el príncipe Harry, y su mujer, la actriz Meghan Markle. Pues no, parece que no conociéramos a la soberana, a quien nunca le ha temblado el pulso y menos ahora en plena oleada de escándalos familiares.

Por eso, no es ninguna sorpresa que este viernes, Meghan y Harry, mediante un portavoz hayan anunciado que “El duque y la duquesa de Sussex no tienen intención de utilizar ‘Sussex Royal’ en ningún territorio después de la primavera de 2020”.

Recordemos que los Sussex habían registrado la marca Sussex Royal, también la de la fundación con el mismo nombre, por lo que habían invertido cientos de miles de libras, ya que tenían previsto explotar esta firma en cien categorías de productos.

Según publica ‘The Mirror’, la reina Isabel II habría contratado a un equipo de prestigiosos abogados para dar una mayor carga legal a este requerimiento que se ha hecho a su nieto y a su mujer.

‘MailOnline’ había publicado que Meghan habría dicho a sus amigos que no había ningún impedimiento legal para que sigan usando el nombre Sussex Royal, pero parece ser que antes de meterse en una dura batalla legal e incluso familiar han preferido dar un paso atrás.

Un amigo manifestaba que “Meghan dice que los proyectos globales en los que están trabajando hablan por sí mismos y eligieron el nombre para protegerlo, no para beneficiarse”. Aun así, resulta contradictorio que tenían previsto vender ropa, libros, material de papelería y un largo etcétera bajo esa marca.

Otra de las consecuencias es que tendrán que elegir otro nombre para la fundación: “Aunque el duque y la duquesa están centrados en sus planes para estabelcer una nueva organización sin fines de lucro, dadas las reglas específicas del Gobierno del Reino Unido que rodea el uso de la palabra ‘royal’, se acordó que esta organización, cuando se anuncie esta primavera, no se llamará Sussex Royal Foundation“, ha manifestado el portavoz.

Por su parte, Meghan y Harry han manifestado en su web que: “aunque no hay ninguna jurisdicción por parte de la monarquía o el Gobierno por el uso de la palabra ‘Royal’ fuera del país, el duque y la duquesa de Sussex no tienen intención de usar ‘Sussex Royal’ o cualquier variante de la palabra ‘royal’ en ningún territorio, cuando la transición -el denominado Megxit- se haga en la primavera de 2020”.

Fuente: El Confidencial