La carne de pollo es una de las más comercializadas y consumidas en todo el mundo. Hay una parte de este ave que, aunque no es muy solicitada por muchos, aporta grandes beneficios a la salud, nos referimos a las llamadas patitas.

Estas cuentan con hierro, un elemento indispensable en el organismo que ayudan en la formación de glóbulos rojos, como en el transporte de oxígeno a todos los órganos del cuerpo. Ayuda a subir las plaquetas, especialmente en casos de dengue, chikungunya o virus zika.

Este alimento es rico en colágeno, una proteína que mantiene las articulaciones y los huesos más fuertes, además de ser una fuente de calcio, fósforo y magnesio que contribuyen a este papel.

Sea la manera que sea, comer las patas de pollo te deja además otros beneficios tales como:

  •  Reduce la presión arterial.
  •  Disminuye el estrés.
  •  Equilibra las hormonas.
  •  Mejora el sistema inmunológico.
  •  Rejuvenece la piel por ser fuente alta de colágeno.
  •  Acelera la cicatrización.
  •  Fortalece los huesos y uñas.
  •  Mantiene saludables las encías.
  •  Es rico en colágeno.
  •  Beneficia al estómago.
  •  Aumentan las plaquetas.
  •  Combaten la gripe y el catarro.
  •  Beneficia a quienes están en convalecencia.