Actualmente los puertos USB para cargar nuestros smartphone están en todos lados. Los hay en aeropuertos, en los baños públicos, en cualquier hotel, en casi todos los centro comerciales y cada vez más en medios de transporte como aviones, autobuses y trenes.

Aunque aparentemente no representa un peligro para nuestra privacidad . La disponibilidad masiva de estos puertos es en realidad una brecha que los cibercriminales podrían utilizar para acceder a nuestros datos más sensibles.

Por esta razón, hace unos años que están en el mercado los llamados bloqueadores de datos USB, mejor conocidos como “Condones USB”.

Y aunque estos “Condones USB” no son de látex, son igual de efectivos.

Protegen contra los peligros del llamado juice jacking, una especie de ataque cibernético que consiste en que “los criminales instalan un programa malicioso en los puertos de carga de las estaciones que infectan teléfonos y otros dispositivos de usuarios desprevenidos”.

Así lo alertó a comienzos de noviembre Luke Sisak, asistente de la Fiscalía del Condado de Los Ángeles, en Estados Unidos.

¿Cómo funcionan?

Los “Condones USB” son pequeños adaptadores USB con puerto de entrada y salida que permiten la alimentación energética del dispositivo pero bloquean el intercambio de datos.

Fuente: BBC NEWS