Un tren de carga​ se​ descarriló cerca de Marianske Lazne, en la República Checa, a unos 12 kilómetros de la frontera alemana.

El tren de carga transportaba piedra caliza cuando salió de las vías el domingo 28 de julio. Nadie resultó herido.

La locomotora y los trece vagones se descarrilaron. El daño a las vías y al tren se estima en 1,2 millones de euros.