El volcán italiano Stromboli, ubicado en la isla más famosa del archipiélago de las Eolias, frente a las costas de Sicilia, entró en erupción el miércoles. En las horas siguientes, los bomberos se apresuraron a apagar los incendios forestales provocados por las corrientes de lava.

Los servicios de emergencia enviaron lanchas y helicópteros después de que la “fuerte explosión” en la vertiente sur-central del cráter sacudiera la isla. De todos modos, nadie resultó herido, dijo el servicio de bomberos a través de Twitter.

La ceniza que caía de una vasta nube en forma de hongo cubrió los tejados de las casas de la pequeña ciudad de Stromboli, azotada por el viento. El estallido se sintió también en la cercana isla de Salina.

Un grupo de turistas que disfrutaba del agua del mar Tirreno a bordo de un yate, cerca de la costa, se vio sorprendido por la erupción. En un dramático video, registraron la huida que debieron emprender para no quedar envueltos en la nube de polvo y humo tóxico que los acechaba. Afortunadamente, su embarcación fue lo suficientemente y salieron ilesos.

Desde el 3 de julio está prohibido escalar hasta los cráteres después de la inesperada erupción que causó la muerte de un excursionista. Sin embargo los ferrys atracan normalmente. La turística isla volcánica, que cubre un área de 12,6 km2, tiene unos 500 habitantes y atrae a muchos visitantes durante los meses veraniegos.

El volcán es considerado uno de los más activos del planeta. Tiene su cima a 920 metros de altitud mientras la base se encuentra a 2.000 metros bajo el mar. El llamado “faro del mar Tirreno” suele ser sacudido por pequeñas erupciones, que acompañan a los excursionistas que hacen su ascenso.

El volcán es omnipresente. El archipiélago es la parte emergente de un cinturón volcánico submarino que se extiende por 200 km. Sólo cuatro de las siete islas habitadas todavía registran alguna forma de actividad volcánica. Centro a menudo de la atracción turística.

El mito es que las islas fueron el hogar de Eole, dios de los vientos, y que Ulises se habría detenido allí. Perdieron la mitad de su población en los años 30, por emigraciones a América y luego a Australia. Pero vivió un verdadero renacimiento gracias al cine, comenzando con Stromboli, la obra maestra neorrealista de Roberto Rosselini (1950) con Ingrid Bergman, que cuenta la dificultad de vivir allí y con Vulcano con Anna Magnani (1950).

Fuente:Infobae