Un par de profesores ha contruido un conjunto de balancines de color rosa fluorescente a través de la frontera entre Estados Unidos y México. Su idea es mandar un mensaje lúdico de unidad a los dos lados del muro. Instalados a lo largo de la valla fronteriza de acero que está en las afueras de El Paso (Texas) y Ciudad Juárez (México), los balancines son una idea de Ronald Rael, profesor de arquitectura en la Universidad de California, y Virginia San Fratello, profesora asociada de diseño en la Universidad Estatal de San José, a quien se le ocurrió el concepto hace 10 años. En una publicación de Instagram, que recibió decenas de miles de likes, se puede ver a niños y adultos jugando e interactuando a ambos lados de la valla fronteriza. Los balancines proporcionan “un punto de apoyo literal” entre los países, según Rael. Con esta idea han tratado de llevar “alegría, emoción y unión en el muro fronterizo”, explican los docentes. El profesor de arquitectura gregó que también se trataba de una metáfora para que explicar que “las acciones que tienen lugar en un lado tienen una consecuencia directa en el otro”. Su promesa de “construir un muro” entre los dos países aún no se ha materializado, pero los centros de detención de migrantes están abarrotados, el uso de gases lacrimógenos en la frontera y la separación de los niños de sus padres son algunas de las tácticas controvertidas desplegadas por las autoridades estadounidenses bajo la administración Trump.