La Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA finalmente han decidido que la primera estación lunar, Gateway, orbite el satélite natural de la Tierra siguiendo una “órbita de halo casi rectilínea”.

Gateway actuará como una base para los astronautas y misiones que exploren la superficie lunar, funcionando también como un laboratorio y lugar de refugio. Además será un recinto para abastecer de suministros para misiones espaciales más distantes.

Sin embargo, esa plataforma en lugar de girar alrededor de la Luna en una órbita baja como los módulos de mando del programa Apolo de EE.UU., en los que aterrizaron los astronautas en la superficie lunar en julio de 1969, seguirá un camino “altamente excéntrico”. En su punto más cercano, Gateway pasará a 3.000 kilómetros de la Luna, mientras que en su punto más lejano llegará a estar a 70.000 kilómetros.