Se trata de un trabajo de investigación encubierto realizado en la granja de alimentación Sanders. Las imágenes muestran cómo trabajadores introducen su brazo en los estómagos de seis vacas para manipular su sistema digestivo. A todas se les han practicado una ruminotomía permanente, que consiste en perforar el lomo del bovino para tener acceso a su estómago a través de un agujero que nunca se cierra.