La mujer puso delante de ella una escoba y una pala de basura, lo único que podía utilizar para defenderse del ataque del oso, el depredador se retiró, pero pronto se acercó al otro empleado que también mantuvo al oso a distancia.

Después de algún tiempo, la mujer logró retirarse hacia la salida junto a su compañero. Sin embargo, ella trató de no darle la espalda al animal, para no provocar que atacara.

Como resultado, ambos empleado abandonaron el hábitat del a salvo.