Cientos de personas participaron en una procesión en la ciudad de Culiacán, en Sinaloa (noroeste de México), para celebrar el 102.º aniversario de la muerte de Jesús Malverde, considerado el ‘santo de los narcotraficantes’. 

Al ritmo de música banda, hombres, mujeres y niños acompañaron la procesión con estatuas de Malverde postradas sobre el toldo de una camioneta, mientras algunas personas vaciaban botellas de alcohol sobre las figuras. 

Este bandido nacido en Sinaloa es motivo de culto para muchas personas de esta zona del país, quienes llegan a orar en una capilla construida exclusivamente para venerarlo.